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domingo, 27 de septiembre de 2026

Instrucciones para el autoelogio. En un acto, sin intermedios. Personajes: Tú, en el papel principal. Tu crítico interior, como un aburrido apuntador. Sin público. Es una representación íntima. Telón. Luces tenues. Suena una voz interior. Prólogo. Elogiarse a uno mismo no es inmodestia. Es un acto de valor cívico. Vives, lo intentas, no lo echas todo a perder, y solo eso ya es motivo de aplauso. Y, como dijo un sabio: "Si no te elogias a ti mismo, ¿quién lo hará?"

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